Son las siete de la mañana en muchas cocinas de México. Se escucha el sonido de la licuadora mientras se prepara el desayuno, el olor al café recién hecho y el murmullo de la radio de fondo. En los últimos años, es muy común ver sobre la barra una combinación colorida: un vaso lleno de jugo espeso de color rojo intenso, donde se mezclan zanahoria, remolacha, espinaca, naranja, manzana y un toque de limón. Suele decirse en las pláticas entre vecinos o en las redes sociales que este tipo de batidos son "remedios milagrosos" capaces de curar la vista o quitar la anemia de un día para otro. Sin embargo, la realidad nutricional es distinta, aunque no por eso menos interesante. ¿Qué es lo que realmente hace este licuado por nuestro cuerpo cuando lo integramos a la rutina diaria? Resumen Un batido a base de zanahoria, espinaca, remolacha, naranja, manzana y limón reúne una amplia variedad de vitaminas, antioxidantes y fibra. Aunque no cura enfermedades ni sustituye tratamientos mé...
Son las siete de la mañana en muchas cocinas de México. Se escucha el sonido de la licuadora mientras se prepara el desayuno, el olor al café recién hecho y el murmullo de la radio de fondo. En los últimos años, es muy común ver sobre la barra una combinación colorida: un vaso lleno de jugo espeso de color rojo intenso, donde se mezclan zanahoria, remolacha, espinaca, naranja, manzana y un toque de limón. Suele decirse en las pláticas entre vecinos o en las redes sociales que este tipo de batidos son "remedios milagrosos" capaces de curar la vista o quitar la anemia de un día para otro. Sin embargo, la realidad nutricional es distinta, aunque no por eso menos interesante. ¿Qué es lo que realmente hace este licuado por nuestro cuerpo cuando lo integramos a la rutina diaria? Resumen Un batido a base de zanahoria, espinaca, remolacha, naranja, manzana y limón reúne una amplia variedad de vitaminas, antioxidantes y fibra. Aunque no cura enfermedades ni sustituye tratamientos mé...